¿Quiénes Somos?

FAMILIA HEVILLA se dedica a la explotación agrícola de tradición familiar, adquirida y continuada de generación en generación, siendo una explotación típica del Valle del Guadalhorce, formada por varias parcelas, en nuestro caso más de diez, en las que se intenta producir todo lo necesario para la alimentación de una familia. El sello que nos caracteriza es que nuestra producción es 100% ECOLÓGICA.

Nuestras tierras conforman aproximadamente una superficie de unas 15 hectáreas divididas en tierras de secano y tierras de regadío.

En las tierras de secano, principalmente el cultivo dominante es el olivar asociado a almendro e higuera; El olivar, es un olivar de aceitunas de mesa aloreña, que se utiliza tanto para mesa como para aceite, teniendo también entre los olivares para aceite, algunas variedades como picual, hojiblanca...

Otra parte de secano es tierra cerealista, donde se cultivan cereales, garbanzos, ajos, melones, es tierra para producir trigo y sobre todo legumbres.

Las tierras de regadío, se dividen en cultivos frutales y en cultivos hortícolas, que es el mayor peso del cultivo que tenemos y las tierras que más trabajo generan, aunque también algunas parcelas son mixtas, olivares con hortalizas, siendo estas asociaciones de cultivo muy características de esta zona.

Los cultivos de frutales son mayormente parcelas plantadas de cítricos, mandarinos, naranjos y limoneros, teniendo también otras de frutales de hueso asociados con cítricos y otros individuales, siendo estos albaricoques y ciruelos, también hay, ya que se da en la zona, algo de cultivos subtropicales como aguacates, chirimoyos...

Equipo Familia Hevilla Cristóbal Hevilla Padre

Respecto al cultivo Hortícola se practica durante los 365 días del año, haciendo rotaciones de cultivo. Gracias a que las parcelas están situadas en diferentes altitudes, latitudes y orientaciones, nos permiten ir rotando los cultivos y estirando los mismos dentro del periodo de la temporalidad de cada uno, adaptándolos en cada zona, y en cada momento buscando la parcela más idónea para su buen desarrollo. De esa forma conseguimos tener muchas verduras y hortalizas durante todo el año.

Dentro de esta línea en la que estamos trabajando intensamente, estamos recuperando variedades y especies antiguas que se dejaron de cultivar e introduciendo variedades nuevas que incluso algunos consumidores no conocen.

Estas explotaciones agrícolas originalmente se realizaban para el autoconsumo, llevando los excedentes de producción a los mercados cercanos, locales o provinciales a través de la venta directa.

En nuestro caso realizamos venta directa a través de los mercadillos ecológicos a los cuales acudimos cada fin de semana, a través de los grupos de consumo los cuales abastecemos semanalmente etc...y también estamos empezando a surtir al área de Restauración.

La idea es que el consumidor de alguna forma conozca a los productores, sus sistemas de producción y que las características de esta forma de trabajo en la tierra, vinculen el producto directo del campo a la mesa.

Toda la producción que hacemos es ecológica, la fertilización es a base de estiércol, rotaciones de cultivo, abonados en verde, cultivo de leguminosas alternando con otros cultivos.

Las malas hierbas nos generan mucho trabajo, porque son escardas manuales que hay que realizar en cada cultivo. El control de plagas la primera vez en muchas ocasiones es a la aventura de las inclemencias del tiempo, y otras veces, estamos comprobando que el equilibrio y la biodiversidad plantada por metro cuadrado ayuda a la estabilidad de los cultivos. Algunas de las claves son cultivar muchas cosas diferentes, cultivos que hayan sido permanentes, que tenga flores la finca...son pautas que dan buenos resultados y hacen que no haya muchas incidencias en plagas.

En definitiva representamos a una cultura que está desapareciendo y arrastrando con sí un legado importantísimo, no solo por el vasto volumen de conocimientos comprobados empíricamente con el paso de los siglos y adaptados a la zona donde se desarrolló, si no que ahora con lo difíciles que se presentan las áreas económica/financiera, energética y medioambiental, comienza a ser muy evidente que necesitaremos de esa cultura y de toda la tierra disponible para cultivar, para que el ser humano siga su curso en este precioso y maltratado planeta.

Productos de la huerta Equipo Familia Hevilla Cata en 7 semillas Cata en siete semillas Mercadillo de Malagueta Mercadillo de Malagueta

Somos una estirpe de la que dicen los expertos solo quedan aproximadamente el 10% de los pequeños agricultores existentes en la mayoría de los países occidentales.

La contaminación creciente de la tierra y de los alimentos con agro-químicos que se acumulan en los organismos, con efectos que no nos paramos a evaluar y no sabemos las consecuencias que nos irán trayendo; al igual que la misma falta de prudencia en todos los vegetales transgénicos que estamos ingiriendo; o por el ahorro en el gasto energético y en el consumo de petróleo (embalajes de plásticos, abonos de síntesis derivados del petróleo, transporte de los alimentos a grandes distancias); o por la protección y recuperación de la biodiversidad en variedades tradicionales olvidadas, etc.

Y otra importante razón que nos mueve cada día a seguir adelante: es que los agricultores vuelvan a tener la reputación y la dignidad que deben tener. En la actual sociedad con su frenético ritmo, su cambalache de valores y su escala de prioridades que carecen de sentido común, hemos dejado de considerar la enorme importancia de la alimentación en esa escala universal de valoración, y se nos ha olvidado que quienes nos suministran los alimentos de calidad son los agricultores, y no otros como el marketing nos hace creer.

En definitiva, se trata de un nuevo enfoque de la agricultura donde la ciudadanía sensibilizada con el entorno que busca la agricultura ecológica con producción de cercanía, km0, mercadillos de confianza, trato directo incluso con atención directa en las propias huertas, con grupos de consumo que se han ido creando donde nuestras verduras van directas de la huerta a la mesa, evitando y disminuyendo el abuso de los costes de la distribución, dando protagonismo al productor. Todo y eso más queremos, porque pensamos que así todos ganamos de verdad: consumidores, agricultores, la economía local, la sociedad, y el planeta.

¡Gracias!

Equipo Familia Hevilla Equipo de Familia Hevilla Plantacion Familia Hevilla Huerta de Familia Hevilla